MEDINA DEL CAMPO · VALLADOLID

Un yoga progresivo, adaptado a ti

La respiración como elemento fundamental para la práctica del Âsana, la disciplina del cuerpo.

Espacio

Sukha en sánscrito: bienestar, el espacio sano. El que creamos al juntarnos para las clases, donde el cuerpo encuentra su expresión y su equilibrio, y la mente se calma.

Yoga

Significa unión. Transmitimos el Yoga Viniyoga según lo enseñado por el maestro T. Krishnamacharya: progresivo y adaptado al practicante.

Triskel

Símbolo celta del equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Un recuerdo de la Bretaña francesa, de donde son mis orígenes.

¿Qué yoga practicamos?

El Viniyoga integra la respiración como elemento fundamental para la práctica del Âsana. La asociación consciente del esfuerzo y la relajación —Sthira y Sukha— y de la respiración —Amrita— fomenta la concentración y la percepción del bienestar en todo tu ser.

«Me gusta ver las clases de yoga como un laboratorio: el profesor ayuda a crear las condiciones para que puedas ensayar y observar tu cuerpo, tu respiración y tus pensamientos.»

«Lo interiorizado aportará otra mirada sobre tu vida cotidiana.»

Tus motivaciones para acercarte al yoga

Sea cual sea la tuya, la práctica se adapta a tu punto de partida.

Estrés o falta de ánimo

El estrés es una reacción de supervivencia; mantenida en el tiempo, cronifica síntomas en el cuerpo y en la respiración.

Dolencias que perduran

El causante muchas veces no está donde se percibe el dolor, sino en el dominio de un grupo muscular sobre otro.

Falta de destreza y/o equilibrio

La actividad diaria nos lleva a desplazamientos repetitivos y a automatismos que nos limitan en la fluidez de nuestros movimientos.

Tensión arterial

Desajustes de parámetros relacionados con el sistema circulatorio.

Clases individuales

Una secuencia diseñada para que vaya al encuentro de tus necesidades. Se realiza un seguimiento y reajustes constantes a medida que vas practicando por tu cuenta o durante las clases grupales.

Clases grupales

Un número de plazas limitadas para poder proponerte adaptaciones para llegar a un esfuerzo justo en las posturas, cuidando el alineamiento propio de tu morfología.

Los frutos de una práctica consciente

Tanto si eres deportista como si buscas mantenimiento.

Mejora la autoestima

Sentirte mejor es mérito de tu práctica y de nadie más; lo que interiorizas estará siempre disponible para ti.

Compasión hacia una-o misma-o

Acompaña los cambios de tu vida desde la escucha y el respeto hacia ti.

Reduce los dolores

Circulatorios, musculares y articulares: firmeza y flexibilidad equilibran el sostén de la articulación.

Estimula la propiocepción

Consciencia del movimiento y de tu posición en el espacio, que mejora el estar en la vida.

Equilibrio emocional

La práctica continua de las posturas nos devuelve al equilibrio de nuestro ser auténtico, desde el esfuerzo justo.

Mejora la respiración

Progresar en el Pranayama fomenta la concentración en lo más sutil y la fuerza para sostenerla.

Mejora la concentración

Toma consciencia de tu agitación mental y aprende herramientas para apaciguarla.

Te invito a probar una clase y a tener paciencia: es lo que fomenta el yoga para recoger los frutos de tu práctica.